Mi Receta Secreta

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Por ser profesor de Atma Kriya Yoga en Shree Peetha Nilaya y parte del Departamento Internacional de la Sadhana de Bhakti Marga, muchos residentes y visitantes me preguntan cómo es mi práctica diaria de sadhana. Me preguntan casi como si conociera un secreto que ellos desconocen. Saben que tengo una buena relación con la sadhana en general y quizá se preguntan de dónde proviene mi entusiasmo por la sadhana.

A veces parece que mi única respuesta sería que practico 2 horas cada día y que hago dieciséis rondas de japa y así. Parece como si tuvieran expectativas por ser un “pez-gordo” de la sadhana, y que practicara como un loco. También la gente podría pensar que soy un maestro en meditación profunda.

La verdad es que no soy nada de eso. Bueno, puedo decir que tengo una relación bastante buena con la sadhana en general, por varias razones, pero principalmente, todos los días hago todo lo posible por practicar una cantidad moderada. Aunque como ya sabéis, soy una persona ocupada pero también de hábitos. Realmente, mi horario es bastante similar al de la mayoría de vuestros horarios. Entonces, teniendo esto en cuenta ¿qué les digo a esas personas que me hacen ese tipo de preguntas? Bueno, en primer lugar, confirmo que tengo una buena relación con mi sadhana. Ésta es la clave. Y eso es más importante que hacer un montón de rondas de cualquier técnica, de mal humor o distraído por otras cosas. Mantener una buena relación con tu práctica espiritual te convierte en un líder en tu propia vida. Hace que las prácticas mantengan su valor en tu mente. Y como en cualquier relación, en tiempos difíciles, tendrás más ganas de pasar tiempo con personas con las que tengas relaciones cercanas, donde te sientas cómodo y apoyado. Pero ese tipo de buenas relaciones provienen del desarrollo a través de momentos positivos y negativos.

¿Cómo cultivé una buena relación con mi sadhana? Cultivándola. Eso significa que cada día dedico tiempo para practicar, para desarrollar una relación con ella. No me presiono demasiado para no estar incómodo, ni me ahogo con las expectativas de la práctica de 2 horas dos veces al día. Al principio, solo quería estabilizarme en mi práctica. Esto significaba que incluso si no me sentía cómodo o entusiasmado al hacer sadhana, al menos practicaba un poco. No el mínimo, pero ni de lejos me acercaba el máximo.

Trato de esforzarme en tener mi mente concentrada durante la práctica, y sentir y aferrarme a la felicidad que me produce durante y después de la práctica. A mí me llevó mucho tiempo tener una buena relación con Atma Kriya Yoga. Realmente tuve que darle tiempo y luchar contra mi pereza y falta de sinceridad.

Como resultado de todo esto, tengo una práctica muy regular que se erige como un faro en mi camino espiritual. Es mi fuerza guía y me mantiene bajo control, elevándome para que no me caiga. Mi método detrás de esta labor es "simplemente hazla". No importa el día o la situación, me aseguro de hacer mi mínimo. Me aseguro de no decir: ah, uno es suficiente (incluso si lo es). En cambio, si mi mente me está diciendo esto, me digo a mí mismo: entonces seguro que tengo que hacer lo contrario; y luego haré una ronda, "una más", unos minutos más. Si entendemos qué es realmente sadhana, es lo Divino mismo. Si pensamos que "una menos está bien", entonces reforzamos una actitud pobre con lo Divino. En cambio, deberíamos intentar más tener el pensamiento de "necesito una más". Más divino; no menos. Trata de disfrutarla, no hagas de menos, y justifiques la pereza o el desinterés. Incluso si hay falta de sinceridad, simplemente hacerla realmente funciona. Debido a que es lo Divino, al final, NO te decepcionará ni te fallará. Lo Divino siempre nos da apoyo, es beneficioso y positivo.

Creo que en gran medida se trata de dar más y más oportunidades para que la Gracia actúe. Se trata de dar espacio y libertad para que la sadhana haga lo que necesita y para cultivar la paciencia, y en última instancia, una relación con la sadhana, con lo Divino.

Entonces eso es lo que hago, ese es mi secreto. Paramahamsa Vishwananda me dijo en mi primera entrevista con Él: "no te olvides de practicar". Y yo no lo hago. Simplemente sigo adelante y como resultado, tengo la oportunidad de disfrutar realmente, respetar y amar mi práctica. Con el tiempo miro hacia atrás y veo cómo me ha ido cambiando, cómo respondo en lugar de reaccionar. Veo cómo mi objetivo se ha desplazado más hacia el amor y el servicio en lugar de la preocupación, el interés propio y el drama.

Esto es lo que comparto con todos sobre mi camino, sobre mi sadhana. En caso de que alguien más se pregunte cuál es mi receta secreta, solo se trata de ponerse a ello. Anímate y deja que la práctica tenga su efecto. No soy un mago, no soy nadie especial. La sadhana es especial, la sadhana es como magia. ¡Te transforma con tiempo y firmeza, y a menudo, sin que te des cuenta de lo que está haciendo! Si no practicas la sadhana, pruébala. Si practicas, sigue adelante. ¡Simplemente Ama y Simplemente Practica!


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