La intimidad de la relación divina

Thumbnail

“Para nosotros lo Divino responde no colectivamente sino individualmente, de modo que la experiencia de cada persona con lo Divino es diferente porque cada ser es un rayo de lo Divino y por lo tanto, está directa e íntimamente relacionado con la Divinidad. La unión con el amante, que es la forma más elevada de placer mundano, es experimentada por cada persona de manera diferente. Del mismo modo, cada persona tendrá su propia forma de acercarse y relacionarse con Dios”.

--Pandit Ram Sivan (Srirama Ramanuja Achari)

 

Si pusieras a mil personas en la misma habitación y les preguntaras: “¿cómo experimentas a Dios?” es seguro que recibirías mil respuestas diferentes. Cada uno tendrá su propia experiencia, forma de conocer y relacionarse con Dios, su propia experiencia de fe, amor y confianza.

Esta diversidad en la relación es una de las cosas más bellas del camino espiritual. Nos muestra que el amor de Dios por nosotros no es producido en masa, ni de forma mecánica. En cambio, la unión entre el amante y el Amado es íntimamente única con cada alma. Esto sigue siendo cierto independientemente de si las personas tienen o no la misma práctica y sistema de creencias.

Incluso si la acción externa es la misma, la relación interna pertenece únicamente al individuo y a Dios.

¿Cómo tenemos una relación con Dios que no sea a través de un acto de oración? ¿Qué es la oración además de tu corazón y alma anhelando, buscando y volviendo a conectarse con su fuente en lo Divino?

A medida que oramos más, mientras practicamos más sadhana, nos volvemos más y más como nuestro Amado. Comenzamos a perder nuestro ego en Su Gracia y Amor. Comenzamos a irradiar con su amor. Estamos siendo despojados, pieza por pieza, hasta que todo lo que queda es Amor.

Para ser claros, la sadhana no trata de cambiarte. Trata de convertirte en tí. Elimina todo lo que no eres tú; quitando todo lo que no te sirve. Cuando esto se hace, lo que queda es solo tú. Tú en el sentido más puro, divino y amoroso de la palabra.

Ten fe en tu sadhana. Practícalo con amor y devoción. Obtén tu fuerza de eso. Comprende que, independientemente de lo que se te presente, es Dios quien te está guiando hacia Él.


Blog »